jueves, 29 de noviembre de 2007

Una vez, para una monografía de filosofía (cuyo tema era la muerte, así sin más) teníamos que hablar sobre nuestras creencias acerca de lo que sucedía luego de la muerte. Yo dije que me gustaba dejar la intriga, que no creía que simplemente se terminase cuando uno abandona su cuerpo terrenal, que quizá hubiese algo después. Cada vez que me preguntan si profeso alguna religión digo que soy agnóstica: no puedo reducirme a una visión cien por ciento científica, pero ninguna religión establecida me convence. Algo debe haber... Y otras veces, como esta, no sé que pensar. A veces veo que gente que quiero, que no lo merece, padece cosas feas, complicadas. Gente excelente, gente preciosa, preciosa por fuera y por dentro, preciosa con los otros. Y me da tanta tanta bronca que mi única opción es recurrir a mi humor y pensar en alguna deidad aleatoria con un mal gusto inmenso o un humor muy pero muy negro, e incomprensible para el resto de la humanidad. Como cuando se derrumba una iglesia con gente rezando dentro, o el capítulo de South Park en que los viejos se llevaban puesta a la gente y el cura decía que el humor de Dios era díficil de interpretar y que le causaba más gracia que atropellaran a veinte personas que ver una comedia.
Por eso, como soy una aguafiestas (?) trato de arruinarle el chiste a Dios y cuando veo que una persona que quiero se está comiendo un terrible garrón la ayudo todo lo que pueda. Y como esto es puro chamuyo y parece ser que hoy soy una bailarina solicitada (?) me dejo de joder y sigo escuchando música.




Escuchando: David Bowie - Starman.

1 comentario:

nadine dijo...

A mi me encanta tu estilo de humor y tu forma de creer y de pensar, son algunas poquitas cosas de la cantidad enorme que hacen que te quiera tanto.
Me pongo cursi, pegadme.

Bueno ahora que sos una bailarina solicitada, no te quito mas tu tiempo.
Espero que cuando seas famosa y prestigiosa en el mundo te acurdes de mi (?)